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huesos cansados
- me duelen un poco los huesos ¿puedo sentarme en tu hoguera?
la voz suave y penetrante me pilla de improviso y me sobresalta. la hoguera se sacude con mi sorpresa, lanzando unas cuantas chispas a la noche, tan negra. levanto la vista y encuentro la figura alta y oscura de un hombre de edad indefinida, parada frente a mi, al otro lado de mi hoguera.
- desde luego - contesto con el mismo tono de voz suave - mi hoguera es tu hoguera
él sonríe de pronto al escuchar la vieja fórmula, de forma fugaz y deslumbrante. se sienta sin ningún esfuerzo frente a mi, al otro lado del fuego y guarda silencio durante mucho rato.
- ¿y bien?
- ¿y bien? - repito extrañada
- hace demasiado tiempo que estás callada. eres una narradora de historias. el silencio debe terminar.
me lanza las palabras directas a la frente, sin darme tiempo a respirar. boqueo, sorprendida, algo indignada, prudente. sé que lo que dice es verdad. pero no sé quien es para decírmelo con esa libertad.
- que mas da? - responde raudo a mi pensamiento - soy un viajero de huesos cansados que quiere escuchar una historia mientras les brinda una tregua. tú eres buena, así me lo han repetido por todo el camino. y también que llevas en silencio demasiado tiempo.
asiento en silencio. no puedo explicarle que la intensidad de las emociones que me han poseído me ha robado las palabras. que he tenido que acomodar todo un nuevo universo de sensaciones que me desbordaban con su fuerza. que rozo límites y los camino todo lo que me atrevo sin romperme y eso ha hecho enmudecer las historias. que he estado paralizada delante de una puerta demasiado tiempo sin atreverme siquiera a tocarla encogida por el miedo de no estar a la altura, de no saber traspasarla. no puedo explicarle todo esto con palabras. el corazón me late con toda la velocidad que la calma de la noche me permite. él espera paciente, sin dejar de mirarme.
- así que los huesos cansados, eh? - él asiente con media sonrisa, los ojos brillantes - un Señor de la Montaña me enseñó a leer los huesos de águila hace mucho tiempo. casi perdí una mano y mi dignidad, pero gané su respeto - le digo sonriendo - quieres escuchar la historia?
- desde luego - me dice acomodándose sin ningún reparo
la hoguera lanza chispas a la noche mientras comienzo a derramar mi historia sobre sus huesos cansados.

posteado por: 123
14, jul | 6 comentarios enredadass En: mi puerta compártelo Tags: historias
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6 comentarios
Yo tambien quiero escuchar historias... sé que están y que solo se están dando una tregua...
se acabó el silencio...(como siempre digo, y me enseñó una de vosotras dos....es una puta orden!!!)
besos a sacos
UN PLACER LEERTE (LEEROS) Y HOY UNA INTRIGA DE HISTORIAS A LA LUZ DE LA HOGUERA......ME ENCANTA LA IDEA, BESITOS A PARES Y FELIZ SEMANA
Hola preciosa.. Te leo, te escucho.. Te siento. Prepara un cafetito y una buena historia para latir al calor de tu sonrisa...Praga y yo te echamos de menos aunque ambas hemos disfrutado descubriendonos de nuevo. Besos y mas besos mi Nina
kili...vale, me pondre manos a la obra entonces...pero no me grites, jo...jajaja muchos besos!
erre...la luz de la hoguera siempre propicia historias intrigantes, no conozco mejor luz :) muchos besos individuales
Pelired...miniña! lo hare :) pero tu tambien tendras mucho que contar esta vez, parece :)) montones de besos pelirroja
Quizá en vez de mudar la piel, nosotros podamos mudar el esqueleto; si no, después de descansar, sentirás que tus huesos pesan menos.
Besos.-
hola sub!!! cuanto tiempoooo!! aysss da un poco de grima eso de mudar los huesos, no? hechos una masa, a rastras por ahi...ufff :) los huesos suelen pesar menos después de darles una tregua y compartir una hoguera y una historia :)
me alegro de verte de nuevo :) muchos besos!
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